August 23, 2023 10:21
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En nuestro primer bloque de hoy, 23 de agosto del 23, desde "Enredando las Mañanas" compartimos una nueva edición de la Columna Mapuche-Tehuelche a cargo de Tomás Cañicul, quien nos habla acerca de la incidencia del pueblo mapuche en el proyecto político nacional. “En el interior de las comunidades mapuches uno de los candidatos más votados fue Milei. Realmente hay mucho para repensar, para construir, y entre las certezas que nos quedan es que evidentemente se viene el ajuste, gane quien gane entre los 3 candidatos más votados. Tenemos que volver a las organizaciones de base, a encontrarnos con las compañeras y compañeros, tenemos que poner ejes que nos permitan sobrevivir al ajuste que se viene”, señala el compañero. En el transcurrir de su columna, Tomas releva a través de la historia del pueblo mapuche tehuelche algunos momentos destacados que nos habilitan a reflexionar sobre el presente político en el contexto de estas elecciones y la evidente avanzada de la extrema derecha en Argentina “Cuando San Martín cruzo los andes nos vio como un aliado estratégico, como un pueblo antirrealista, que le plantaba cara a la colonia española. Después, para la época en que se está construyendo la Constitución, el territorio autónomo de los pueblos originarios ya no era una inspiración, sino más bien un vecino incómodo. Cuando el Estado se hace fuerte, para 1880, cuando se hace la ‘conquista del desierto’, se lo empezó a ver como un enemigo, se construyó esa idea del enemigo externo, extranjero. Entre los 50 y los 90 fue un periodo donde en los medios de comunicación los discursos políticos era que ya no quedaban indígenas. Negándole la identidad a todas esas partes que componían a las cooperativas, a las organizaciones populares. Por primera vez nació esta necesidad de organizarnos entre nosotros. Entre 2000 y 2010 este paradigma empezó a cambiar, en las organizaciones, en el Estado; apareció esta idea de pueblo originario, también la idea de ‘propiedad’ de pueblo originario (argentino). Después de 2010 se empezó hablar de terrorismo mapuche, algo que había funcionado muy bien en el Estado chileno, de satanizar al pueblo mapuche”. “Ese origen de enemigo interno, y cada una de las imágenes anteriores que se tuvo, configuran una forma que tenemos el propio pueblo originario de verse a si mismo. Si soy el enemigo interno del estado tengo dos opciones: o empezar a denunciar esta situación, o decir ‘mira yo no soy enemigo interno del Estado porque tampoco soy ese mapuche, no soy mapuche’ y desvincularse de la propia identidad”. “Esto va de la mano con la idea de votar a la derecha más rancia, de votar a Milei, porque hay una construcción mediática del discurso y de las identidades. No es menor que en las comunidades donde menos se reivindica la identidad mapuche, más avanzó la derecha. Tenemos que pensar qué acciones, concesiones y construcciones debemos hacer hoy para estar adecuados a este contexto”. Read more
En nuestro primer bloque de hoy, 23 de agosto del 23, desde "Enredando las Mañanas" compartimos una nueva edición de la Columna Mapuche-Tehuelche a cargo de Tomás Cañicul, quien nos habla acerca de la incidencia del pueblo mapuche en el proyecto político nacional. “En el interior de las comunidades mapuches uno de los candidatos más votados fue Milei. Realmente hay mucho para repensar, para construir, y entre las certezas que nos quedan es que evidentemente se viene el ajuste, gane quien gane entre los 3 candidatos más votados. Tenemos que volver a las organizaciones de base, a encontrarnos con las compañeras y compañeros, tenemos que poner ejes que nos permitan sobrevivir al ajuste que se viene”, señala el compañero. En el transcurrir de su columna, Tomas releva a través de la historia del pueblo mapuche tehuelche algunos momentos destacados que nos habilitan a reflexionar sobre el presente político en el contexto de estas elecciones y la evidente avanzada de la extrema derecha en Argentina “Cuando San Martín cruzo los andes nos vio como un aliado estratégico, como un pueblo antirrealista, que le plantaba cara a la colonia española. Después, para la época en que se está construyendo la Constitución, el territorio autónomo de los pueblos originarios ya no era una inspiración, sino más bien un vecino incómodo. Cuando el Estado se hace fuerte, para 1880, cuando se hace la ‘conquista del desierto’, se lo empezó a ver como un enemigo, se construyó esa idea del enemigo externo, extranjero. Entre los 50 y los 90 fue un periodo donde en los medios de comunicación los discursos políticos era que ya no quedaban indígenas. Negándole la identidad a todas esas partes que componían a las cooperativas, a las organizaciones populares. Por primera vez nació esta necesidad de organizarnos entre nosotros. Entre 2000 y 2010 este paradigma empezó a cambiar, en las organizaciones, en el Estado; apareció esta idea de pueblo originario, también la idea de ‘propiedad’ de pueblo originario (argentino). Después de 2010 se empezó hablar de terrorismo mapuche, algo que había funcionado muy bien en el Estado chileno, de satanizar al pueblo mapuche”. “Ese origen de enemigo interno, y cada una de las imágenes anteriores que se tuvo, configuran una forma que tenemos el propio pueblo originario de verse a si mismo. Si soy el enemigo interno del estado tengo dos opciones: o empezar a denunciar esta situación, o decir ‘mira yo no soy enemigo interno del Estado porque tampoco soy ese mapuche, no soy mapuche’ y desvincularse de la propia identidad”. “Esto va de la mano con la idea de votar a la derecha más rancia, de votar a Milei, porque hay una construcción mediática del discurso y de las identidades. No es menor que en las comunidades donde menos se reivindica la identidad mapuche, más avanzó la derecha. Tenemos que pensar qué acciones, concesiones y construcciones debemos hacer hoy para estar adecuados a este contexto”.